ENTRE DOS ESPADAS SURGE UNA PIRÁMIDE
Entre dos espadas surge una pirámide hembra que llora, a tiempo de resplandecer atrae las potencias con piel herida y derramando aceite; en el espacio hunde sus caracoles amarillos de óptima salud con insistencia, y ahora nadie le cuenta a nadie que nació para estallar y ser de fuego. Sobre las arenas fecundadas por ondas alfa crece un enjambre sísmico, hecatombe magistral movida a tope cuando en todo germina el prodigio, se traga el desierto con justicia y a la velocidad de los viaductos industriales, envuelve la aspereza con pestañas de respetable profundidad, sin espacio ni certeza, unido al estupor y a la inclemencia dosifica nuestra invalidez como inhibiendo la furia nacional, el ejercicio de la miseria es un calambre en pleno equilibrio de la ley y la belleza plantada por egoísmo. Los antepasados mantuvieron la ocupación del círculo criminal a puro músculo, a pura ventolera quisieron arrasar con la ceniza acumulada entre mugrosos patriarcado...