SEGURO DE VIDA
El precio de una vida que se acaba en medio de agonías y secas quebraduras, el costo líquido por lágrima, por cicatriz, el valor que se te paga en trozos de tu carne y al contado, billete tras billete, de tal manera que vales más en muerte que en vida, y es acaso la inacción la mayor virtud de los contratos que firmaste al caer en la trampa, (menos una pensión por invalidez permanente que sube un diez por ciento al año) La póliza en tus manos no sabe mentir al respecto, a semanas de haber quedado sin familia, a horas de haber quedado sin trabajo, cuando sabes muy bien lo que te dan por medio litro de sangre en la posta, caminas y no sabes donde vas. Antes sí valía pensar en el vacío y sucumbir; ahora es sólo aire en esta idea fósil, ceniza de una vida estéril, cuna de brutales golpes a la autoestima, nido de gusanos sin sexo en el cuerpo, botado el hombre completamente por la existencia y sin beneficiarios. ¿Sacaste bien la cuenta según el valor de la U.F.? ...