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Mostrando entradas de septiembre, 2015

LA PALABRA EN FUENTE ARIAL

la palabra en fuente arial protegida entre 0 y 1 archivo de texto en soporte multimedia CTRL+A seleccionó el código (olvidé que fueron mis ideas?) guardó como documentos compartidos a fin de que supieras después de tantos años (C:) sin más opciones de accesibilidad que un doble clic en enviar sin más amor que la palabra amor perdida entre carpetas restauradas a fin de que supieras que no estoy que no estaré más por lo menos materialmente hablando por lo menos en cuerpo y alma diría que no puedo reiniciarme edítame córtame cópiame atráeme a la bandeja de entrada guárdame como eternamente para tu memoria que digitaliza el sentimiento y lo archiva para después (mp3)… silencio triste alma perdida entre 0 y 1

EL PRIMER REFLEJO EL ÚLTIMO

Cuántas manos son niebla en los espejos, cuántas tocan el desorden y lo suben a muy otro nivel: espejos hondos en su cruel enfermedad crían hasta ver cortar y morir, en el vapor, hasta perder la forma que en su rasca participación el imposible fomentara, digo unas manos absolutamente desconfiables sudando por ellas conflictos sin análisis, cargando todo aquel desorden reflejado en los ojos de un mundo inferior al mío y ajeno, por solamente sombrío rechazado en su pensar cuando es lo quieto en el amor lo que importa. Queda por motivo el asunto de los espejos reflejando manos cárdenas y satisfechas, manos creativas para todo, al ser plurales de tanta imagen vibrada entre mujeres surgen dedos que aprisionan flores amargas, recuerdos encerrados en la materia más intrusa, el desorden, nuestro desorden ahora como primitivo síntoma de acalorada involución fundamental y espíritu, el amor callado muriendo bajo su propia imitación encerrado entre murallas de aire inconsciente al borde de la in...

ÁLAMO

palingenesia de las sombras los árboles caminan en la oscuridad (removiendo la tierra) chocan con cadáveres frescos son algo más que un fantasma químico (no por lector de Paracelso) otro fue el laboratorio otra el alma extraída del vegetal tus polos no fueron completamente invertidos álamo brujo la tormenta en mi ventana noches de pesadilla palingenesia desde la horrorosa niñez hidrógeno violentamente alterado por tu síntesis de azufre fotónica aparición sin rostro ramas secas del alquimista en tránsito por la maligna zona prohibida compacto de aire con veneno que sataniza el hechizo palingenesia de las sombras goecia de viciosa fórmula secreta la ontológica savia elíxir o veneno sangre o piel pero yo soy el humunculus

INGRAVIDEZ

Esta fina y perentoria ingravidez permitió el comienzo y la maniobra, (estallido sin sordera) súbita alegría de persona que olvida competir y da la mano, oración templada en gnosis aérea funcionando en cristal y en femenino. Esta fina ingravidez de sombra acabará quebrada en el sótano del cielo, un símbolo increíble por agobio, - la insolencia - diálogo fluido en Re menor, hechizo inmune, la maestría última del toque, esa manera de soplar y convertir un espejismo en Leche de la Virgen. Ingravidez en tus ojos, la curva de un solo pensamiento, frases que no alcanza la materia, melodías subliminales: Verklärte Nacht, constancia y fosforescencia, diálogo fluido en Re menor.

SADE

La herida se encendió con la teurgia hasta infectar la bella forma. Tu dolor a fuego lento cerró el ceremonial con broche de hierro, pero no quise desatarte hasta después. Incauto miraba el cauce de la hemorragia. Flemático y lento me depravo frente al espejo causa de mis agresiones, y el placer decanta en la fractura de tus huesos. No debí flagelarte. Pero te deseo sucia de carne y no volátil; ebriamente maltratada contra lo áspero, contra lo sádico que puedo llegar a ser. Sabes que soy un cuerpo leproso. Amo tu blancura nívea y epidérmica colmando esta violenta hipnosis. Es pánica la deglución de aquel oficio que me degrada hasta el hundimiento. ¿Castigar a tralla desnuda tu lloro, tu lamento, tu sumisión enjaulada? Sí. Practico el arte de mantenerte con vida; eres mi objeto, mi delito, mi profanación, la bestia de placer encadenada, el sarcófago que lleva mi cadáver con la elegancia de una paloma negra. Humillada. Vuelves a cicatrizar. Aquí me esperarás ...

OJOS MOJADOS

Hubo un cielo que caía en la cara después de tanta lluvia, cercano al borde, la luz comiendo sus últimas partículas de oro cuando los otros soñaban olvidados al caminar y nadie llegaba a conocer lo humano, eso que al nacer causaba dolores prematuros sin conciencia y con ojos mojados, ojos ocultos detrás de alguna realidad no pensada, viendo las germinaciones en la materia sin saber hasta cuando el crecimiento. Y hubo un mar que caía en la cara navegándola a golpe de inútiles fronteras, cargándola con leves juramentos al paso de los años en la humedad, agua de lenta lluvia, cercana al borde, violencia de las tempestades a causa de la religión y el alivio que todo eso nos causaba, porque al nacer lo humano fue la sangre, y después de la sangre los ritos del amor que dieron a todos la forma conveniente, la conciencia de la realidad y una nueva frontera. Al final del proceso la palabra en la tierra caía en la cara, en el cuerpo caía sin dolor, en los ojos mojados después de tanta lluvia ...

EL HOMBRE ENCERRADO EN SU EDIFICIO

El hombre encerrado en su edificio no puede escuchar las voces del verano rojo, pertenece al gris submundo del cemento en donde cae en el vacío sin volver al calendario. El hombre que sufre claustrofobia, el hombre deprimido: de pronto ya no sabe cómo levantar el día, minutos vendrán para él en que el desorden urbano que tiembla bajo el crudo acero armado por las avenidas, dará un tumbo y perderá equilibrio, perderá cordura, perderá deslumbramiento. Así, de ese modo, nacen tantas preguntas crueles, así, en ese estallido, como si en la dura simetría del progreso que se refleja como un rayo en las techumbres y en las dolorosas ventanas que no miran hacia arriba, comenzara un largo silencio programado que termina por moler el ansia y cultivar la neurosis. Y el hombre sigue encerrado en su edificio como un topo que ya no sabe reaccionar, fijo y huraño, ignorando el momento social con cefalea y algún que otro descuido ante las cámaras de seguridad. Reducirá él la solidez de los escritorio...

LA ENFERMEDAD DEL VERBO

La enfermedad del verbo que sube como un gusano por la pared a la luz de una lámpara química. Las personas reunidas que no dejan de murmurar en una lengua turbia y disléxica. Todo es subterráneo. El verbo: leproso. Las personas (ellas no se ven) se oyen pero enloquecen. Son gusanos, topos, son enjambre. Se hablan y se hablan para aliviar su neurosis.

ALGO SE HA DETENIDO

Algo se ha detenido al interior del sistema. El sonido se apaga con un clic apenas perceptible. El ojo ciego se interrumpe a este cambio de luz, a esta improbable oscilación, a este corte de piel con hemorragia. Nudos de acero amarran el esfuerzo del hombre, se rompe la continuidad en el mecanismo, la máquina se desequilibra. Esa mano derrotada afloja los tornillos uno a uno. Automáticamente las células decaen y el cuerpo se desploma al interior de su estómago. Se apaga el sonido con un clic bajo el puente sensorial. La inercia actúa enfriando, a pleno sol, la armonía de los componentes. La lentitud es el primer efecto. Ahora sólo es cosa de esperar el cese de toda moción.

LAMENTO SUBLUNAR

Cuando el sabor de las nuevas pasiones adquiridas a golpes de teléfono y aumentadas por la ingestión de ciertas drogas me satura, siendo la inconciencia el único remedio aceptable, no encuentro placer en la dispersión, no encuentro el acento, hablo solo contra el espejo negro con esta voz de aparecido en calderas para estabilizar la estructura que amenaza con caerse. Solía cortar flores malditas para ofrecérselas antes de morder, y sus ojos guardaban el negativo de una temperatura clínica, pero no íbamos a ninguna parte. Adentro camino de cuarto en cuarto, ocultando la psicopatía de la luna llena; asisto lúgubre al insomnio, me resigno al vampirismo del hombre terrenal, asigno un cuerpo a este sentimiento, a esta sustancia que me asegura la correcta homeostasis cuando anhelo el olor de las tumbas abiertas. El transcurso me hizo viejo, tanto como para desistir de los placeres diurnos y tenderme sobre un lecho de uñas que me desgarran hasta volcar el néctar d...

CORTARON EL SECRETO

Cortaron el secreto como ramas los primeros en la tierra que sacude tan pobres verdades, aquellos disminuidos casi bestias y locos, parientes del terremoto social bajo las piedras, aquellos llevaron en su mano izquierda un vil insecto para doler y propagar al viento de la palabra, al de la opinión difundida, el de la consagración del absurdo en el verbo. Se supo todo cuando el último formado en esto de rodillas cantando palabras sin llegar a conocer, nunca el imbécil llegó a conocer y estuvo en celo, su habla estuvo en celo y dio patadas y gritó sus insectos y mandó cartas al diario; se supo todo por la mañana en la superficie porque ellos cortaron el secreto como ramas. Y soplamos, en fin, para enfriar el verbo pobre de tiempo, el enfermo por exposición prematura, como se ve, la debilidad de su garganta, de su Biblia, minimizando el daño, volviendo a la época, y por qué nosotros otra vez, qué fastidio, tendiendo un manto de olvido sobre la mesa de Adán, y ahora silencio. Pero desde es...

CONJURO

Para controlar el grado de locura en la genuina frecuencia del retorno, para salir entero hacia la renovada atmósfera, tengo un conjuro de carácter supremo que aprendí en el Santuario de la Mutación Genética, tan lúcido como una jornada individual bajo la pura simetría de los ángeles. Cuando el Arcano se torna criatura que aprende a despreciar el ámbito absoluto, más demora el hombre en concretar su causa ante los híbridos padres, victimizado, es un exorcismo su palabra muda, y así fundó en el pensamiento su esperada elevación; cambiaron los factores, las partículas, pero el reflejo divino es ahora más generoso. Sabré aplicar el conjuro que me dieron junto al portal extradimensional, de noche, secretamente inspirado en la forma oculta, en el perfume limpio de la naturaleza, un poco de conocimiento para subir estos peldaños, escalera infinita que apenas se ve ahí frente a nosotros, para quizás nunca llegar, y sin embargo parto, sin mochila y sin esperanzas a fundar una imposible nueva e...

POESÍA LIGHT

Para los adictos a la Coca Cola a la Pizza Hut al fútbol (chileno?) a las interminables series del canal Fox al canal Playboy a los cigarrillos 0.1 mg de nicotina para los adictos a la marihuana al alcohol a las pastillas a las bacanales para los adictos a las porcelanas chinas a los libros de Coehlo y Tom Clancy para los adictos a la soda al café descafeinado y a la cerveza sin alcohol: una poesía nueva una poesía droga una poesía calmante. Para todos los que sufren obesidad mórbida en el alma: una poesía light (en venta próximamente)

CUANDO LOS LEONES MAÚLLAN

Cuando los leones maúllan y se esconden bajo las ventanas y doblan las esquinas a plena luz de la luna y los gatos relinchan de placer detrás de pástiles óleos inconclusos y el peso de mi corazón fanático se cambia de lugar y recae en la muerte y solitario cumple el rito de no temer; cuando el soplar de la herida y el sangrar del viento son epístolas en perpetua gestación y los diablos cuando hablan parecen contradecirse mutuamente y mi corazón cuando es fanático parece contradecirse y ni el correr del ojo ni el mirar del agua interfieren con el cambio que ha surgido de adentro hacia fuera como un golpe de hacha; cuando los perros graznan y los cuervos aúllan y lo onírico es palpable gracias al rugir locuaz de las ranas, cuando el vacío es tiempo sin tiempo y la soledad es carne sin espíritu y la fuerza de mi corazón se cambia de lugar y golpea contra la muerte: intuye todo en mí entonces una estructura de niebla que gravita sobre las causas, justo en el ángulo espejo entre memorias ...

ALMA INTERIOR

No me busquen en los sangrientos paisajes desechando concreciones rotas donde la noche, hacer yo nunca lo que se desea por tiempo humano y conseguir un terremoto para decir amor, para decir lo que se vive, lo que se amanece en tierra, lo que se dosifica vertiendo bondades públicas a la hora milagro que marca sonidos no organizados, no me vean cayendo por el desagüe con sondas, buscando hacia un final aquella imagen de árboles cercados y mujeres hasta el cuchillo participando en la cruda violencia. Me pongo el cuerpo blindado y te siento enloquecer, la sangre me apura los metales rasgando el sexo cuando ella en el espejo se triza y el temblor se quiebra, y cómo milagrar la espera y el horror si pienso invisible, la espera que hunde bocas ajenas al asesinato y mudas, yo y el cansancio de la purificación por el brillo que saca, yo y la fortificación celebrada sin cobardes parsimonias y terminada contra el suelo, contra los negros pergaminos de la soledad habitada en este maleficio. Me sac...

MUJER

Mujer, no mires el suplicio de los cuerpos sometidos por tanta sangre impura, no toques el cristal pretérito ni el aire que llora roto a causa del presente, levanta mejor tus emociones y tu piel hacia las águilas del cielo sublimado para darte al oro de la Santa Espera. A nadie que te llore volverás la cara ni abrirás el pecho de la Madre: a nadie que te duela, a nadie que ansíes; fecunda hoy esta palabra de fuego con amor asimilado a la sintaxis y verás un argot que negramente disuelve y significa. Mujer, de estar en crisis esta unión la sonrisa del pacto se nos congela. Mírame enterrar mis propios huesos y asiste al quemado del orgullo en tristes lenguas orientadas a lamer la sal: un deseo nítido sucumbe y se amalgama en suaves cúmulos vertidos al éter. Envuelve, mujer, la noche muerta en su egoísmo. Más que nunca recupera la forma del origen para que en mi mente nazcan leyes trinitarias y nos haga prometer la unión eterna. Bebo ahora de tu ser y sangro...

BAJO LOS VIENTOS

Piensa en el ventisquero, en los cristales, piensa en el huracán soplando a furia, quebrándose al frío, piensa en la noche del volcán arriba, la noche sulfurosa que tiende a anestesiar el consuelo de una nueva fórmula, piensa que hasta allí me alcanzarás furtiva y serás un temblor de tierra en mis raíces; bajo los vientos que se agitan y se condensan, bajo una lluvia eléctrica apostada en el cenit, cruzando un tempestuoso mar de tiempo, te veo ir, te veo regresar; tu sangre domina fuerte, aventurera, se derrama en los valles que hay bajo tu piel, se evapora como un tibio pensamiento al sol, un tibio pensamiento que podría ser encajonado para que nos sirva de cristal, de faro, una técnica para no dejar de encontrar todo eso que encontramos siempre; piensa en el ventisquero, en los cristales, piensa en el huracán y respíralo otra vez, el huracán visto aisladamente soplando, la noche del volcán arriba, la furia vista desde otro estadio despojada de su fondo, y ...

TIC

La taza dio una vuelta sobre la mesa antes de caer por el borde y hacerse pedazos contra el suelo. La taza, el sonido, la colisión de la quebradura, produjeron en él ese pequeño espasmo de siempre, la repetición mecánica y rutinaria de la catástrofe, a estas alturas convertida en un tic inofensivo. Pero ella ignoraba esta sombría alteración cardiaca, sonreía, y él consideraba los factores secundarios, su esposa también hecha trizas, y cada partícula, el cristal atónito del pacto. Es cierto, sonríen. Pero llora abajo el desmilagro, pero la taza rota es siempre ella que no estuvo ese día, ella siempre libélula, mujer legítima de un condenado a la imagen de un parachoques, a ver quebrarse objetos y antropomorfizarlos.

CON UNA AVIDEZ SORPRENDENTE

Nunca sin precisa voluntad soñó la trama de su propia vida bajo luces artificiales que se le metían en la cabeza. Propio de la memoria comenzar desde lo último. Piensa: cómo le podríamos llamar a esta rara maniobra que no conduce a nada salvo a perder un poco de fe. A punta de improvisaciones terminó tragándose su propio futuro con una avidez sorprendente. Pero no recuerda nada.

NACIONAL ADENTRO

Nacional adentro catedrales y nieve negra menos la cifra de los últimos pétalos, incandescencia para cientos de kilómetros entre la nieve negra y el humo dibujado encima, adentro nacional la huella del silencio ha marcado el breve ciclo de las catedrales levitatorias, el pobre homenaje a las palancas mentales y ahora un túnel atravesado por un eje rotatorio. Héroes nacionales en estampillas menos la curva del efecto atómico en la sangre, evanescencia elíptica portando sombras donde antes hubo archivos no clasificados, adentro nacional la mística del grupo se intensifica con la nieve negra y el humo tatuado encima, un grupo cerrado como este que busca tomar el poder organizando reuniones conspiratorias, nacional adentro catedrales y nieve negra menos la cifra de los últimos pétalos.

HIEROFANTE

El Sumo Sacerdote cayó en la noche con frías alas subterráneas, eyaculó sobre las pardas bocas de sus súbditos, escribió con densa ansiedad sulfurosos pergaminos, codició por fin, en el infierno, un ave con ojos rectángulos. La materia … Desde el fondo de su amargura, soberbio de la tiniebla, hosco, toca en sí lo que desea para enturbiarlo, vuela sobre los bosques malditos vigilando su presa desde el sueño. Los días terminan por disolverse bajo la negra luz. Los otros saben esto y sólo huyen como niños asustados. Sucumben a la sumisión de lo que involuciona. Cristalizan. Pero el hierofante consagra sus insomnios a la adoración de un dios negro, susurra letanías cual enigmático avatar, seres de tenebrosa conciencia pueden cobijarlo durante la tormenta. Taquicardia. Tendré que resistir otra luna mientras pienso cómo reconstruirme. Hoy es la misa. El hambre de los insectos será satisfecha con un sacrificio. (Los zombis deambularán ciegamente) (Los discípulos ser...

COMA

Perpetua extremidad con vil sordera: cambio de sonoridades por el coeficiente en el momento que se decolora: la obsecuencia en pleno reino vegetal. Una catafasia en el discurso amoroso frente a miradas azules, (olor marino de lugares). Óbito de la melodía. Florecimiento ahora en tiempo de estigmas, cruce de caminos y de huesos, la influencia celeste cataboliza el desconcierto en plena locación fotónica. Todo se va polarizando. Rezos sufridos a la fuerza en órbitas de violencias eacias, la respiración pasajera es reductible a tierra, el mimetismo del acto profundiza los terrores secos en ánimos y piel. Dígeno el espacio ante lo estéril que fue rigor pero no en la tenebra, que fue nefando por circunstancia y abdominal con síntoma y eufonía narcótica. Desde lo negro de la inconciencia bajar al fin del coma y abrir la mirada. Natroína en la sangre –elásticos en el pensamiento. Cromáticamente emerger de lo somático con transfusiones. Armonía y cuerdas. Rugir una ...

DE REPENTE SE PONE A REIR

de repente se pone a reír en medio de una frase se pone a reír mientras yo miro por la ventana la procesión de turistas se pone a reír luego de llamar por teléfono a su madre enferma (los exámenes aún no estaban listos) y lavar los platos se pone a reír a la salida de un minuto cargado de contradicciones de un minuto cargado de ásperas eternidades e infinitudes se pone a reír ahora mismo sus burdas carcajadas resuenan a lo largo y ancho del comedor a lo largo y ancho de la casa pronta a ser rematada ahora mismo mi sangre se congela de saber que aunque se acabe el mundo el eco el agudo y espantoso eco de su risa seguirá por siempre repitiéndose en mi cabeza

NECRÓPOLIS

Duermo anclado en esta tumba mutante. Lápida creófaga: tiniebla y frío hedor. Manto de oscuridad que osifica el despojo y fija en esta luna la acción de los gusanos. La muerte. (La muerte) es de la vasta noche. Mi ceguera es viuda por la piel que finge y llora, tosca lepra amada en heces de miseria con hambre, reclamo en la jauría desde los ahora zombis, (una manada de licántropos) donde grita un cuerpo con apariencia funeral. Rebis. Condoleo hasta la última reliquia. Si alguien terminara acechando las emanaciones del fósforo, si no dejara “aquello” la piedra húmeda y secara los pantanos con su aliento, un quejido entonces brotaría del cadáver auscultando el humus, pero es un vapor aciago el que penetra y forma costras de ataúdes: ronca maldición en sus maderas podridas. Mi aura sufre la trizadura del caos donde brota la orquídea negra; existe el mármol sobre maxilares que no alcanzaron a morder el fruto; el suelo guarda sus licores en vías de secar el ...

PARA NO LLORAR OTRA VEZ

Esta noche, cuando llegue a mi casa, voy a sacarme los ojos. Después de cenar alguna cosa fría y mirar el último partido de fútbol por la televisión voy a sacarme los ojos. Luego de tenderme como un bulto sobre mi sofá de cuero negro, con las manos temblorosas, con el pelo sucio y ese dolor de espalda que me viene después de un largo día de trabajo voy a sacarme los ojos. Para no llorar otra vez en el piso, para no llorar de asco y de rabia porque no logré la taumaturgia y la realidad es siempre otra, para no llamarte puta voy a sacarme los ojos. Porque quiero al fin obviar la metosis e ignorar si estás o no, si eres o no… en un súbito arranque de cinismo y al amparo de mis noches de soltero, voy a sacarme los ojos de cuajo, voy a reventar el humor vítreo entre mis dedos, voy a tirar del músculo ciliar hasta cortarlo con iris, retinas y córneas que caerán sobre baldosas azules exorcizando todas las imágenes, que rodarán escaleras abajo como canicas hambri...

CLAUSTROFOBIA

El rostro se disminuye junto a las paredes, decanta en lágrimas feroces por culpa de una ventana abierta al sonido ébano. El tabaco es el fondo perfecto para esta crisis de nervios desatados. Apuraría el humo hacia el techo en fibras. Me tiemblan las manos, no puedo contestar el teléfono ni dar señales de vida. El mundo de afuera no existe, no hay ruidos que entran, no hay arañas que anidan bajo mi almohada. Jadean los muebles con esa ansiedad propia del plástico y he sentido el temblor frío en busca de un alcohol idóneo, así la botella me eclipsa. Perdido en la semipenumbra de mi cárcel domiciliaria floto en el trance de la no existencia y cuelgo los ojos para no quedarme ciego.

ESCUCHO PUERTAS QUE SE CIERRAN

escucho puertas que se cierran con violencia ¿o es el silencio de mi mente que se cierra y yo despierto con este espasmo muscular en medio de un paisaje completamente inhumano? se cierran puertas en algún remoto tiempo y he de suponer que un alma quedó afuera combatiendo con la muerte ¿o es acaso lo otro? ¿tristeza rodeada por paredes y el fabricante de puertas tirándose por la ventana? ¿o yo soy el imbécil con lo raro que seria que a esta hora se cerraran puertas? a menos que el silencio de mi mente se esté cerrando lo cual es muy probable y ahora presiento que me estoy quedando afuera

DEJÉ A MI OLVIDO SER EL HIELO

Dejé a mi olvido ser el hielo de la música que aplasta su materia, toqué la forma informe, un bajar por el relámpago hasta el agua en el minuto árbol contagioso, (acaso viento) un minuto leve con su pluma faro y laberinto, insolentes palabras llenas de animales y de angustias secas. Me he alejado volcán con piel y uñas, quise loco revertir el surco del espectro, los vocablos son la vida que apagué: (no llegaron nunca a ser imágenes totales), sin embargo el crecimiento del vacío me alcanzó junto al olfato y el acero; un vehículo fugaz me concedió raíces en la altura del tacto y su mitad envolvente. Callé mis lágrimas. La velocidad se amolda: gárgola en porción de cielo nublado. Monté en el tiempo y me comí la causa, papel vicioso donde el diablo se fugó, (escribía un artefacto opaco sin explicaciones), y el instante fue la duda recuperada en su atmósfera lunar. Relámpago ausculté la génesis, sombra que por burla terminó tragando mi sórdido alimento.

ZOOM DIGITAL AL SIMPLE CINISMO

Zoom digital con ruptura de frecuencia, la frecuencia aumentada por latidos en el cemento, zoom inconciente gobernando las cárceles a bordo de alguna causa imposible, a bordo del soborno prematuro en la noche, y hasta otro momento, colegas, hasta la maravillosa dominación, hasta la maravillosa condición de natural almacenamiento. Borde de piel a contraluz. Nervio óptico al servicio de la opacidad en estanco, nadie me vino a decir ahora que aquí por siempre, nadie me aconsejó ablandar la orden de matar por la espalda, mejor ahora que nunca, y no hablemos de cobardía, yo sería el menos perjudicado, cuestión de inspeccionar el zoom y basta, los partidos se ganan con goles, las amistades se mantienen con palabras, y el encierro de por vida siempre se acaba por merecer.

LEVANTÉ ALGUNOS ESPACIOS

Levanté algunos espacios desparramados Con ellos construí una especie de sótano Donde puse algunos pensamientos a congelar El tiempo me acompañó de forma extraña Después estuve tres minutos inconsciente Después estuve cuatro horas Hubo un incendio premeditado El fuego llegó hasta mis dependencias Quemó los módulos principales Descongeló mis mejores pensamientos Ahora sufro una amnesia leve Ahora cargo con restos de espacios Vacíos