MARILYN


Anoche soñé con Marilyn.
Soñé que hablaba con ella en el año 1954.
( Niágara seguía siendo un éxito en las carteleras
neoyorquinas.)
No podía creer que estuviera frente a mí.
Por otro lado me parecía algo de lo más natural.
Para mi sorpresa, Marilyn era inteligente y receptiva,
y sobre todo muy dulce.
Pero esa noche estaba triste.
Me dijo que Di Maggio la había zamarreado
mientras discutían en la pieza del hotel.
No quiso revelarme el motivo de la pelea,
no obstante, se podía fácilmente adivinar.
Luego me sentí mal por haberlo adivinado.
Marilyn me habla como si me conociera desde hace tiempo,
me mira así, de esa forma, y comprendo
que me confunde con A. Miller.
( Pero si aún no lo conoce, pensé.)
Sentí deseos de besarla. Te amo, me dijo.
En la cama lloraba diciéndome que lo iban a matar.
A quién, le pregunté.
“A George.”
La miré comprensivo.
No sabía quién era George, pensé que era un actor.
No valgo nada, sollozó.
Su angustia me hizo doler.
Me di cuenta que me había enamorado de ella.
Marilyn se bajó de la cama con una actitud de desprecio:
mientras se vestía ni siquiera me miró.
Mañana soñaré lo mismo, le dije.
Cerdo, me dijo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

MUJER

ESPEJO DE LAS SOMBRAS

LLANTO